Ingredientes:
* Una masa para pizza
* Salsa de tomate
* Jamón york
* 300 gramos de queso tipo mozzarella
* Palmitos
* Salsa golf
* Olivas negras
* Sal, pimienta y especias
Preparación:
Cocina la masa de la pizza en horno precalentado. Recuerda pintarla con un poco de salsa de tomate. Una vez que esté un poco (no mucho) dorada por bajo, retírala del horno. Será el momento de comenzar a añadir los ingredientes. Primero tendrá que ir el jamón york y luego la mozzarella.
Comienza a hornear la pizza y, cuando veas que el queso ya está fundido, añade los palmitos por encima. En este punto debes escoger tu mismo la modalidad. Puedes cortarlos en rebanadas y esparcirlos sobre la pizza o, si tu apuesta es más generosa, colocar directamente una mitad de palmito sobre cada porción. No olvides añadir salsa golf (que puede preparar mezclando ketchup y mayonesa, si no tienes ganas de comprarla) por encima, compañía indispensable de los palmitos.
Cuando ya el queso esté totalmente fundido, la masa de la pizza dorada sutilmente por bajo y los palmitos calientes, será el momento de retirar. Como última adición, tendrás que colocar algunas olivas negras en cada porción y llevar a la mesa. De seguro, nadie quedará indiferente ante esta pizza. Algunos la amarán, otros la odiarán, pero todos tendrán algo que decir acerca de ella. Por mi parte, la recomiendo al 100 por ciento.
Pizza de palmitos salsa de tomate
viernesrecetas para hacer Pizza con masa de harina integral
Ingredientes:
Para la masa:
* 250 gramos de harina integral
* 25 gramos de levadura
* Una taza de agua tibia
* Sal
* Aceite de oliva
Para el acompañamiento:
* Salsa de tomate
* Cebolla
* Pimientos rojo y verde
* Setas
* 250 gramos de queso tipo mozzarella o port salut
* Olivas negras
* Hierbas frescas
Preparación:
Coloca el harina haciendo forma de volcán y añade en ella lentamente la taza de agua con la levadura previamente diluida en ella y comienza a amasar, siempre desde adentro hacia afuera. Agrega la sal, también un generoso chorro de aceite de oliva y continúa amasando hasta que la pasta quede homogénea, ni demasiado líquida ni demasiado compacta.
Reserva la masa cubierta en un lugar cálido durante unos 25-30 minutos para que leve. Una vez que ya haya aumentado su volumen, estira sobre una placa para horno aceitada, pinta con un poco de salsa de tomate y comienza a cocinar en horno debidamente precalentado.
Una vez que la pizza ya esté tomando un poco de color, será el momento de añadir los vegetales cortados en la forma que tu prefieras. Incluso puedes saltearlos previamente, si es que así lo deseas. También coloca el queso y lleva el horno hasta que la masa quede dorada por bajo y el queso fundido. Termina con un poco más de aceite de oliva por encima, unas olivas negras acompañando y unas hierbas frescas picadas (albahaca sobre todo) por encima. Una delicia.